Cirugía de cataratas: cómo se desarrolla
Breve, indolora y ambulatoria: la cirugía de cataratas es una de las más frecuentes del mundo. Este es su desarrollo, paso a paso, desde la consulta hasta la recuperación.

La catarata es la opacificación progresiva del cristalino, la lente natural del ojo. Su cirugía es una de las intervenciones más practicadas y más seguras del mundo: consiste en sustituir ese cristalino por un implante transparente definitivo.
Antes: la consulta y las mediciones
Primero se confirma que la catarata es realmente la causa de la molestia (visión velada, deslumbramiento, colores apagados). Unas mediciones precisas del ojo mediante biometría permiten calcular el implante a medida; también es el momento de elegir, junto con el cirujano, un implante que corrija la visión de lejos, o de lejos y de cerca.
El día de la intervención
La operación se realiza de forma ambulatoria (ingreso y alta el mismo día) y dura generalmente de 10 a 20 minutos por ojo. Se hace con simple anestesia local mediante colirios: el ojo queda totalmente insensibilizado, usted no ve los instrumentos y no siente dolor.
- el cristalino opacificado se fragmenta con ultrasonidos y luego se aspira (facoemulsificación);
- el implante, plegado, se introduce en la cápsula natural, donde se despliega;
- no se necesita ninguna sutura: la microincisión se cierra sola.
Después: una recuperación rápida
La visión se aclara por lo general en unos días. Hay que instilar colirios durante unas 3 a 4 semanas y evitar al principio frotarse el ojo, la piscina y el polvo. La mayoría de las actividades cotidianas se retoman muy pronto.
Y después, nunca más catarata
El implante no se opacifica: la catarata no «vuelve a crecer». A veces la cápsula que lo contiene se opacifica al cabo de algunos meses o años; entonces una simple sesión de láser (capsulotomía YAG), indolora y de pocos minutos, restablece la visión.