Conducción nocturna: ver bien la carretera cuando los días se acortan
Halos alrededor de los faros, deslumbramiento, señales menos nítidas: cuando los días se acortan, la conducción nocturna suele revelar un problema visual. Las causas frecuentes, los buenos hábitos y cuándo consultar.

Ver un poco peor de noche es normal, pero un deslumbramiento nuevo, halos o visión borrosa al volante deben llevarle a revisar la vista. Las causas más frecuentes son una corrección inadecuada, la catarata y el ojo seco. Para conducir, la agudeza visual de ambos ojos debe ser de al menos 5/10.
Con el otoño, buena parte de los trayectos entre casa y trabajo se hace al anochecer o en plena oscuridad. El cambio al horario de invierno, en la noche del 24 al 25 de octubre de 2026, acentúa aún más este cambio: por la tarde, muchos conductores del este de París vuelven ya de noche. Suele ser entonces cuando se notan faros que deslumbran más, halos alrededor de las luces o señales menos nítidas. Estos signos no siempre son banales.
¿Por qué se ve peor de noche?
Incluso con ojos perfectamente sanos, la visión nocturna es menos eficaz que la diurna. En la oscuridad, la pupila se dilata para dejar entrar más luz. Así deja pasar los rayos por la periferia del cristalino y de la córnea, donde las pequeñas imperfecciones ópticas son más marcadas. El contraste disminuye, la percepción de los relieves y de las distancias es menos precisa y el ojo tarda más en recuperarse tras un deslumbramiento.
En algunas personas, este fenómeno se ve amplificado por un trastorno visual o una enfermedad ocular que pasa inadvertida a plena luz del día.
Causas frecuentes de molestias al conducir de noche
Un defecto visual mal corregido
Una miopía leve o un astigmatismo sin corregir, o una corrección que ha dejado de ser adecuada, se notan sobre todo de noche. A veces se habla de «miopía nocturna»: la pupila dilatada hace más perceptible la borrosidad. Unas gafas de varios años merecen una revisión.
La catarata
Es una de las primeras causas de deslumbramiento nocturno después de los 60 años. El cristalino se opacifica progresivamente y dispersa la luz de los faros, creando halos y un velo. La pérdida de visión suele ser discreta de día, mientras que conducir de noche resulta penoso. Cuando esta molestia repercute en la vida diaria, puede plantearse con el oftalmólogo una cirugía de cataratas.
El ojo seco
La calefacción del habitáculo, la ventilación dirigida hacia el rostro y la concentración (que reduce el parpadeo) resecan la superficie del ojo. La película lagrimal irregular empaña la visión y aumenta la dispersión de la luz. Una visión que fluctúa y mejora al parpadear sugiere un ojo seco.
Enfermedades de la retina y del nervio óptico
Algunas enfermedades, como la DMAE, la retinopatía diabética o un glaucoma avanzado, reducen la sensibilidad al contraste o el campo visual. Una dificultad inusual para adaptarse a la oscuridad justifica un examen del fondo de ojo.
Buenos hábitos antes de ponerse en carretera
- Revisar la vista con regularidad, y sin esperar si aparece una molestia nueva de noche.
- Llevar la corrección al día, con un tratamiento antirreflejante en las lentes.
- Limpiar el parabrisas (por dentro y por fuera), los retrovisores y los faros: un parabrisas empañado multiplica los reflejos.
- No conducir nunca de noche con lentes tintadas o de sol; las lentes «amarillas» que se venden para la conducción nocturna no han demostrado su eficacia.
- Evitar mirar fijamente los faros del coche que viene de frente: mirar hacia el borde derecho de la calzada.
- Dirigir la ventilación hacia el parabrisas en lugar de hacia los ojos y, si es necesario, utilizar lágrimas artificiales sin conservantes.
- Hacer pausas en los trayectos largos: el cansancio también reduce el rendimiento visual.
Visión y permiso de conducir: lo que dice la normativa
En Francia, para los permisos de coche y de moto, la agudeza visual binocular debe ser de al menos 5/10, con corrección si es necesario. No existe un control periódico obligatorio para estos permisos, por lo que corresponde a cada conductor mantenerse atento. En caso de duda, una revisión oftalmológica permite hacer balance con total objetividad.
¿Cuándo consultar?
Pida cita si siente un deslumbramiento nuevo o creciente, halos, una visión que empeora de noche, o si ahora evita conducir después del anochecer. En cambio, una pérdida de visión brusca, un velo, destellos luminosos o una deformación de las líneas obligan a consultar con urgencia.
En la consulta de Grand Paris Ophtalmologie, en Noisy-le-Grand, la revisión incluye la medición de la vista, el examen de la córnea y del cristalino y, si es necesario, pruebas de la retina (OCT, retinografía de campo amplio) realizadas en el mismo lugar.
Pedir cita: en Doctolib o llamando al 01 85 10 57 00. La consulta atiende de lunes a viernes, de 8h30 a 13h y de 14h a 19h, en 67 rue de Malnoue, 93160 Noisy-le-Grand.